"A quienes creen y hacen obras pías, su Señor los guiará en recompensa de su fe: a sus pies correrán los ríos en unos jardines de ensueño."
En la península los árabes encontraron una tierra fértil donde recrear sus jardines del norte de África, y evocar el paraíso prometido de Alá. Los jardines de al-Andalus se caracterizaron por la conciliación de tres elementos básicos: el agua, la vegetación, y la arquitectura, que hoy podemos apreciar en distintas arquitecturas históricas que han llegado a nuestros días.
El patio de la Acequia del Generalife es un ejemplo arquitectónico, donde el agua y la vegetación se ponen a disposición de la edificación . La estructura de este edificio presume de una enorme simbología. Los dos ejes simétricos de agua que se cruzan el centro de la fuente simbolizan el Paraíso. Espacios de recreo como la Acequia, además de regar, refrescaban el ambiente y creaban una atmósfera relajante con sonidos y olores característicos.
Jardín del Generalife, Granada
Otro ejemplo de jardín árabe que ha llegado hasta nuestra época actual es la Buhaira de la Alhambra, situada en el Partal, donde el elemento predominante es el agua, y la arquitectura y la vegetación se unen a su protagonismo. Las Buhairas recogen ideas de la metáfora del jardín como paraíso, y convertían las albercas en gigantescos espejos de agua abierta donde se situaba un pabellón de reposo.
Patio del Partal, Alhambra de Granada
La sociedad musulmana ha concebido desde siempre enorme importancia al agua y a la legislación de su uso. En el islám, Mahoma recomendó la construcción de fuentes y pozos públicos a aquellos que quisieran hacer obras de beneficencia. Varias tradiciones amenazan con castigo de Alá a quien niegue su sobrante de agua a toda persona o animal que tenga necesidad de ella. En al-Andalus la gestión del agua seguía el criterio islámico; el agua de los grandes ríos pertenecía a todos, mientras que la de los ríos pequeños tenían sus limitaciones, donde se hacían obras para su captación; a veces se tenia que limitar la obligación de dar de beber a todos los hombres y animales. Las albercas eran también elementos indispensables en la comunidad andalusí, situadas en la parte más elevada de la hacienda, el agua se deslizaba para cayendo en las hojas de los árboles y manteniendo la frescura del ambiente.
Tras mi última publicación sobre el té en al-Andalus me entró curiosidad sobre el peso del agua en esta tradición. Por eso he querido reservar una entrada de mi Blog a la importancia de esto elemento en el islam, y más concretamente en al-Andalus. Me ha parecido muy interesante la doble visión de paraíso/infierno que el corán tiene del agua, y la significación de paraíso como promesa de Alá; la cual llevó a los árabes andalusíes a la construcción de elementos arquitectónicos como los que he citado anteriormente. Los árabes elaboraron bellos ejemplos de fuentes en edificaciones privadas y públicas que combinando su utilidad y belleza han llegado a nuestra época actual, y han servido de inspiración a numerosos artistas y arquitectos posteriores. Por eso me pareció bastante importante el papel del agua en esta sociedad ancestral de la Península. El agua además de ser considerada motor de la vida, paraíso e infierno, y trono de Dios, embellecía las ciudades andalusíes a la vez que refrescaba a la población y regaba las cosechas.
FUENTES:
*El agua
http://www.ugr.es/~ctrillo/Revista%20Tecnologia%20Agua.pdf
*El agua. Edificaciones como el Patio del Partal de la Alhambra, y el jardín del Generalife. Documental realizado por Atico Siete, Canal Sur, en el año 2002.
https://www.youtube.com/watch?v=V6hxSdy9NH4
* Buhairas
http://sdelbiombo.blogia.com/2011/102301-las-buhairas.-entre-la-agricultura-y-el-jardin.php


Hola Yvette! qué interesante este post, no sabía que el agua era un elemento tan importante para el islam. Sabiendo esto, la fuente de la Alhambra que tiene figuras de animales ahora me parece mucho más representativa. Gracias por compartirlo.
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